Los callos son durezas en manos, pies y zonas del cuerpo, originados por un contínuo roce. Son antiestéticos y molestos.
-EMPLASTO o MACERACIÓN de hojas de HIEDRA terrestre y zumo de LIMÓN: macerar 5 hojas de Hiedra en el zumo de un limón durante 2 horas y colocar el emplasto resultante sobre la zona callosa a tratar. Cubrir con un paño limpio o gasa, por la noche, y dejarlo actuar hasta la mañana siguiente. La duración del tratamiento es de 3 a 6 días, según la dureza de los callos.
-TOMATE crudo: colocar sobre la callosidad un trozo de tomate crudo por la parte interior y tapar con un paño limpio o gasa. Según la sensibilidad de la piel de la persona que se lo aplica, será el tiempo de permanencia del tomate en contacto con el callo. Se debe vigilar cada 5 minutos, pues el tomate puede irritar la piel que rodea el callo. Este se ablanda y desaparece en pocos días.