Siempre hay una ocasión en la que tenemos que realizar una actividad de rodillas, y esta articulación es especialmente sensible, pues soporta nuestro peso y además nos permite subir, bajar, y correr.
-Es efectivo un EMPLASTO CALIENTE de ALGAS, ARCILLA o CONSUELDA, y se nota su efecto enseguida. Ponemos agua a calentar, y cuando está caliente sin llegar a ebullir, para que no nos queme, añadimos las Algas o la Consuelda, y hacemos una mezcla, o bien, colocamos la arcilla y elaboramos una pasta (va muy bien la arcilla roja). Lo extendemos sobre las rodillas doloridas y lo tapamos con el paño. Nos quedamos sentados reposando hasta que el emplasto se enfría y lo quitamos. Lo podemos repetir las veces que sea necesario hasta que remita el dolor.
-BAÑO templado al que añadiremos una INFUSIÓN de hojas de ABEDUL o de ORTIGA blanca. Estas plantas son tradicionalmente utilizadas para combatir el dolor. También podemos tomarlas cocidas, en sopas y en infusión después de las comidas.
-INFUSIÓN de ZARZAPARRILLA (Smilax aspera). Esta infusión es refrescante y se puede beber regularmente para prevenir tanto el dolor como la inflamación de las articulaciones de las rodillas. Además es depurativa y beneficiosa para las afecciones renales.