ANSIEDAD

La ansiedad se manifiesta con preocupación, pulso acelerado, sudor, miedo, insomnio... y todas estas manifestaciones impiden a la persona que las sufre dormir, y vivir normalmente.
- Un buen BAÑO de agua bien caliente junto con INFUSIÓN de TOMILLO y FLORES de AZAHAR, apacigua los nervios y clarifica la mente, ayudando al sistema nervioso a calmarse mediante una buena y abierta respiración. Hervir un litro y medio de agua, apagar al ebullir, e introducir un puñado grande de tomillo y dos puñados grandes de azahar. Infusionar de 8 a 10 minutos... y vaciarlo en la bañera. Allí nos quedaremos hasta que se enfríe el agua. También podemos utilizar FLOR de LAVANDA o ESPLIEGO.
- La medida/ración de cada persona suele corresponder a lo que puede abarcar con su mano, de ahí lo de un puñado.
- Antes de ir a dormir es bueno beber un vaso de leche (vegetal o animal), tibia y con una cucharada de miel de azahar y un poquito de canela en polvo, nuestra reserva energética cerebral y hepática nos lo agradecerán, pues con la ansiedad el gasto energético de nuestra alma es elevado.
- El LÚPULO es tradicionalmente utilizado por las personas que sufren ataques de ansiedad, pero ingerirlo en exceso puede desencadenar un exceso de estrógenos, y no se recomienda durante el embarazo ni la lactancia. Aún así su uso por vía oral es recomendable, y se toma infusionando 2-3 conos o flores de lúpulo de 8 a 10 minutos en agua previamente hervida. Filtrar y tomar la infusión bien caliente.
- Si se dispone de un arbusto lleno de flores de Lúpulo y se pueden coger, es muy efectivo fabricarse uno mismo una ALMOHADA de LÚPULO, que queda muy blandita y ayuda a dormir y tranquilizarse.-La ansiedad es una emoción natural desagradable, que aparece en situaciones que nos resultan amenazantes y que nos hacen estar en alerta. Pero también se puede desencadenar en cualquier lugar, ante pensamientos negativos sobre algo que todavía no ha ocurrido y que imaginamos que saldrá mal.
-Síntomas: ante la situación o el pensamiento que nos angustia, la preocupación va en aumento y el sistema nervioso se pone en acción. En ese momento se pueden producir toda una serie de síntomas físicos que varían dependiendo de la persona: molestias gástricas e intestinales, aceleración del pulso, sudoración, dolor de cabeza, dificultades respiratorias, sequedad de boca, sofocos...
-Los episodios de ansiedad son más frecuentes en mujeres que en hombres, y uno de los factores de riesgo que más predisponen a sufrirlo es el estrés.
-Consejos:
.Controlar la respiración acelerada, respirando profunda y lentamente, llenando bien los pulmones. La tensión muscular va desapareciendo.
.Hacer una lista de preocupaciones, con los pros y los contras.
.Anotar qué podemos hacer y qué no, para solucionar los problemas.
.Pensar positivamente y esforzarse en poner los músculos de la cara en posición "sonrisa".